Tras la puesta a la venta del iPhone XS, hemos comprobado varias cosas interesantes y que hacen pensar que el rendimiento del iPhone XS es el ordenador personal que todo el mundo llevamos en el bolsillo. Y que bien puede sustituir en muchas tareas al ordenador de escritorio, portátil o incluso tablet del mercado.

Esto quiere decir que el iPhone XS tiene un rendimiento superior al iMac Pro en single core, por lo que ya no es necesaria tanta potencia acumulada en el escritorio sino en el bolsillo.

Las resolución y calidad de las pantallas del iPhone XS es otro de sus puntos fuertes, cuenta con pantalla OLED Super Retina de 5,8 y 6,5 pulgadas con resoluciones de 2.436 x 1.125 y 2.688 x 1.242 píxeles y una densidad de 458 pixeles por pulgada. Lo que lo hace en muchos casos mejor que muchos iPad o que incluso portátiles de Apple. También del resto del mercado. Por lo que, aunque en un menor tamaño se está demostrando que la calidad de imágenes, video y fotos es superior a las de cualquier otro dispositivo.

El Mac se vuelve una extensión del iPhone

Con esto, podemos decir que el Mac se vuelve una extensión del iPhone, en la que si necesitamos un uso más específico o escribir texto más largo, donde necesitemos la calidad de un teclado completo y un ratón con más precisión, en esos casos acudiremos a un ordenador Mac. Para el resto de tareas seguramente podremos hacerlas desde el rendimiento del iPhone XS que nos ofrece.

Personalmente es mi caso, cuento con un iMac de 2017 que uso para escribir en esta página y con un iPhone que uso para todo lo demás. Prácticamente puede hacer muchas de las tareas que necesito desde el iPhone, como leer y contestar correos con archivos adjuntos, Navegar por internet, rellenar solicitudes y formularios complejos, actualizar páginas de WordPress desde el administrador… Sí, el formato de pantalla todavía se puede depurar un poco más para que sea más accesible, pero lo cierto es que si puedo hacerlo mientras me tomo un café sentado en cualquier parte lo hago. No necesito un ordenador de escritorio para hacer esas tareas.

Así que el Mac sigue siendo necesario, sobretodo para un entorno profesional. Edición de vídeo, Edición de Fotografía, Diseño web, programación de apps y más tareas… Pero realmente este entorno no es muy prolifero, digamos que la mayoría de usuarios no necesitamos tareas tan profesionales o complejas. Y si lo necesitamos podemos acudir al ordenador. Para todo lo demás, se puede hacer perfectamente ya desde un iPhone.