Cuando se lanza una nueva generación del Samsung Galaxy, lo primero que se hace es medir la potencia que tiene el tope de gama de la firma surcoreana en comparación con el último iPhone. Que como pasa desde hace tiempo, es del año anterior.

El caso es que el iPhone XS de 2018 sigue siendo más potente en los Benchmarks que el Samsung Galaxy S10, presentado hace unos días en la MWC de 2019.

El Galaxy S10, presentado hace unos días es uno de los smartphones más potentes del mercado. Se trata del tope de gama, de lo más reciente actualmente. Con un procesador Exynos 9820 y con otro Snapdragon 855, aunque ninguno de los dos supera la potencia del chip A12 Bionic, que incorpora el iPhone XS.

El iPhone XS supera al Galaxy S10 en Geekbench

Las aplicaciones diseñadas para medir la potencia bruta de un smartphone sin bastante precisas. Es fácil saber cuanto rinde el procesador de un teléfono hoy en día.

La más conocida es Geekbench. Con esta herramienta conoceremos los resultados que obtienen cada procesador de forma numérica. Obtenemos una puntuación final como resultado.

GeekbenchSingle-coreMulti-core
iPhone XS480911383 
Samsung Galaxy S10450810238
iPhone X4267 9788

Este es el resultado que arroja en forma de puntuación numérica, los diferentes procesadores de los iPhone de Apple y el Galaxy S10, el smartphone de 2019 de Samsung.

Por su parte, el iPhone XS ha sido presentado en 2018 y el iPhone X en 2017.

Como se puede ver en la tabla de más arriba, la puntuación obtenida por el iPhone XS supera, tanto en single-core, como en Multi-core a la puntuación del tope de gama de Samsung.

Hay más factores a tener en cuenta, a parte de la fuerza bruta de un terminal, o sea, del rendimiento que tiene. La calidad de las cámaras, autonomía de la batería, sistema de autenticación.

En cada una de estas pruebas, los iPhone de Apple quedan en muy buen lugar, y como decimos se tratan de terminales que han sido presentados años anteriores.

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